HISTORIA MILITAR DE ESPAÑA
Campañas




GUERRA CONTRA LA REPÚBLICA FRANCESA (1793 - 1795)

CAMPAÑA DE 1793. FRENTE DE LA CERDAÑA

Primer intento de invasión: abril

El frente de la Cerdaña estaba subordinado operativamente al Rosellón, pues las operaciones allí desarrolladas protegían o amenazaban el flanco izquierdo del ejército español de invasión. A tal efecto, el general al mando de las operaciones de la Cerdaña dependía del general Ricardos.

El 25 de abril de 1783, iniciada ya la invasión del Rosellón, el Mariscal de Campo D. Agustín de Lancáster entró en la Cerdaña francesa desde la plaza fronteriza de Puigcerdá al mando de una columna de 3.000 soldados. Las pocas tropas francesas de la zona huyeron sin lucha, y un total de 27 pueblos se sometieron a la autoridad del rey de España. Inmediatamente D. Agustín de Lancáster es nombrado Mayor de Caballería y Dragones del ejército del Rosellón, y dejó el mando al Mariscal de Campo Marqués de la Torres, que era capitán del Regimiento de Guardias Españolas.

El resultado de la invasión dejó mucho que desear, pues si bien la columna de Lancáster llegó a dos leguas del Castillo de Mont-Louis y una fuerza de 400 miqueletes llegó hasta la localidad de L´Hospitalet, en el valle del Ariége, las tropas españolas no pudieron proseguir su avance. Se lo impedían las nieves del Coll de la Perche, a pesar de que durante varios dias un numeroso grupo de unos 1.500 hombres trabajó sin descanso tratando sin éxito de desalojarla. El Marqués de la Torre enfermó y fue relevado por el Mariscal de Campo D. Diego de la Peña. Otro tanto ocurrió con las tropas españolas. Cayeron enfermas víctimas de los rigores de la estación y hubieron de replegarse a Puigcerdá, donde permanecieron en reposo durante dos meses.

Segundo intento de invasión: julio

Tras la conquista del castillo de Bellegarde el 24 de junio, el general Ricardos decidió invadir de nuevo la Cerdaña para proteger su flanco izquierdo e impedir que las tropas del Castillo de Mont-Louis amenazaran su avance por el rio Tet.

Para la operación el mariscal De la Peña contaba con unos 4.000 soldados, 600 caballos y 8 piezas de artillería. De la naturaleza montañosa del teatro de operaciones da idea el hecho de que las piezas de artilleria, que no superaban el calibre 12, tardaron tres meses en ser transportadas desde el valle del Ter hasta el valle del Segre.

El plan del mariscal De la Peña consistía en establecer una línea de reductos fortificados alrededor del fuerte de Mont-Louis. Pero el 15 de julio una fuerza francesa de granaderos acampada en las proximidades del fuerte conquistó todos los reductos en construcción en un decidido ataque a la bayoneta. Las fuentes francesas afirman que el número de atacantes eran 80 granaderos. El resultado de esta acción fue el repliegue de los españoles, que no podían proseguir su avance por la Cerdaña francesa sin tomar el Castillo de Mont-Louis.

Tercer intento de invasión: agosto

El 4 de agosto el Teniente General Don José Crespo tomó la plaza de Villafranca, situada en la desembocadura del valle la Cerdaña francesa, por lo que el general Ricardos decidió tomar el Castillo de Mont-Louis atacando desde dos frentes. Para ello el mariscal De la Peña se establecería en el Coll de la Perche, a la vista del castillo. Allí artillaría su posición con ocho cañones de a cuatro libras. El Teniente General Crespo ascendería por la Cerdaña francesa con sus fuerzas, para coger el fuerte entre dos fuegos y preparar su asalto.

Pero el plan no pudo llevarse a cabo. Tras la toma de Villafranca los franceses atacaron Millas e Yllas el día 5 de agosto, obligando al general Ricardos a enviar las tropas del general Crespo a su encuentro. Tras rechazar el ataque enemigo, el general Crespo se dedicó a limpiar la zona de enemigos y tomar Moset hasta el 17 de agosto. Por todo ello, visto que tenía el enlace con el Conflans asegurado tras la toma del castillo de Villafranca y lo avanzado de la estación, el general Ricardos decidió el dia 26 de agosto abandonar el ataque al castillo de Mont-Louis.

No obstante el abandono del plan de ataque al Castillo de Mount-Louis, el mariscal De la Peña mantuvo en sus tropas desplegadas en su posición frente al castillo, de tal suerte que el 28 de agosto fue atacado por 7.000 hombres al mando del general Dagobert y derrotado en el combate del Coll de la Perche. El resultado de esta desgraciada acción fue la invasión de la Cerdaña española. Los franceses ocuparon Puigcerdá y Bellver el 29 de agosto, avanzando hasta quedar a tres leguas de Seo de Urgel. Teniendo noticias de que el general Ricardos había organizado una columna para sitiar y atacar Mont-Louis y así vengar la derrota de La Perche, el general Dagober abandonó rápidamente la Cerdaña española tras dejar destacamentos en Bellver y Puigcerdá y se presentó inesperadamente frente a los españoles, derrotándoles el 3 de septiembre en el combate de Olette.

Invasión francesa: octubre

El general Dagobert fue nombrado jefe interino del ejército francés de los Pirineos Orientales. El 29 de septiembre presentó su dimisión porque sus planes de campaña no fueron bien recibidos por los representantes del pueblo. En vista de ello se le asignó un mando independiente en la Cerdaña. Una vez allí, Dagobert emprendió su vieja aspiración de ascender por el rio Ter, apoderarse de la fábrica de armas de Ripoll y amenazar la retaguardia del ejército español del Rosellón. Para ello organizó dos columnas para atacar el dia 4 de octubre la villa de Camprodom y dos dias más tarde la de Rivas. Cargado de botín, se retiró a sus bases de partida.

Tras la acción anterior, Seo de Urgel fue el nuevo objetivo del general Dagobert. Sus tropas salieron de Belver el dia 17 de octubre, derrotaron a los españoles y tomaron el pueblo de Monteilla. Las tropelías que hicieron los soldados de Dagobert fueron la causa de que el representante del pueblo que le acompañaba, Cassanyes, detuviese el avance e hiciese regresar las tropas francesas. El general en jefe del ejército francés de los Pirineos Orientales, general Turreau, ordenó a Gagobert incorporarse con su división a la defensa de Perpignan.

La marcha del general Dagobert y la caida de las primeras nieves señalaron el fin de las operaciones militares en el frente de la Cerdaña.





FUENTES: