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LA CRUZ DE NOVGOROD
Carta remitida por el General de Ejército Excmo. Sr. D. Jose Antonio García González al General Director de la Academia de Ingenieros el 3 de noviembre de 2004 sobre la entrega de la Cruz de Novgorod.
CARTA DEL JEFE DE ESTADO MAYOR DEL EJÉRCITO Madrid, de Noviembre de 2004
Excmo. Sr. Don Juan Estaún Solanilla
"Como muy bien conoces, en unos tiempos en los que el respeto a los símbolos religiosos era mucho más acentuado que en la actualidad, los ingenieros del Batallón de Zapadores 250 de la División de voluntarios españoles en Rusia recogieron unos trozos rotos y cuarteados de una de las cruces doradas que remataba una de las cúpulas de la catedral de la ciudad rusa de Novgorod, destruida por la artillería soviética el 4 de julio de 1942, precisamente el día de la festividad del Corpus Christi. Tras restaurarla, recomponerla y custodiarla durante varios meses, los componentes del batallón, en lugar de guardarla como recuerdo, decidieron donarla a la Academia de Ingenieros y un representante del batallón la entregó a su Coronel Director el 6 de marzo de 1943. La Cruz, de latón y sin valor material alguno, fue colocada en la capilla y desde entonces ha seguido todas las vicisitudes de la Academia en sus diferentes localizaciones, constituyendo un referente moral y espiritual para todos los componentes del Arma de Ingenieros. Ya con posterioridad, en 2002, y fruto de los cambios políticos producidos en la antigua Unión Soviética, diversos diplomáticos rusos y españoles se interesaron por el regreso de la Cruz a las autoridades rusas. Finalmente el Ministro de Defensa ha considerado que el momento adecuado para dicho regreso es el próximo día 17 de noviembre, en la visita que realizará a Rusia y en la que se efectuará la entrega oficial. En conversación privada el pasado día 2 de noviembre, el Ministro me pidió que os manifestara su respeto y admiración por aquellos que rescataron la Cruz y por los que la han preservado con posterioridad manteniendo vivo su simbolismo. Este respeto y admiración quiere plasmarlos en una réplica que se instale en la Academia y asegure la memoria de la Cruz y la continuidad del referente moral que ha constituido. Para ello, debes adoptar todas las medidas necesarias para afrontar con éxito la reproducción, realizando los reportajes fotográficos, toma de moldes u otras acciones que consideres. También, y dado el carácter eminentemente religioso del hecho, sería conveniente la realización de una ceremonia sencilla, íntima, pero respetuosa y emotiva, en la que participes como Director junto al capellán de la Academia, y en la que se despida la Cruz cuando deje la Academia. Y, para no dejar un vacío en su ubicación actual, colocad una fotografía del tamaño adecuado y en cuyo pie figure una breve reseña con la historia de la Cruz." José Antonio García González
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